“Dime si tú me amas,
para penetrar en tus secretos,
para conocer cada poro de tu alegría
si tú me amas,
si me amaras rezaría sentimientos,
cantaría poemas de emociones,
recitaría besos en tus labios, si tú
me amas”
Este título se me hizo más apropiado porque,
aceptémoslo, que se llamara "los tres niveles del amor" está muy
choteado, aparte que en lo personal no me apetece verlo como
"NIVELES" (si sabes a lo que me refiero). Hablando de amor he de
decir que es tanto mi mayor anhelo como mi mayor temor; y sanar la concepción
que tengo con respecto a él y este tema no ha sido NADA sencillo.
Abriendo un poco más mi propio panorama, con toda la
sarta de heridas que tengo tan arraigadas en el alma y el instinto emocional
(por consiguiente) más descoyuntado que los demás no ha sido nada placentero.
Todo este camino conlleva un gran dolor al reconocer, admitir, aceptar y
corregir toda una vida.
Una de las guías que muchos conocen mucho mejor que
yo por lo menos, es ese gran libro de libros cuyo fragmento "El cantar de
los cantares" describe de una forma tan hermosa de amor y TODO lo que
implica, tanto así que en ciertas religiones lo tienen negado hasta que alancen
una determinada edad; y ya que entramos en este tema les contaré algo que me
pareció muy interesante:
El hebreo tiene por lo menos tres palabras distintas
para mencionar al amor. ¿Por qué? Porque el amor, aunque sea uno, no
siempre es igual, uno no ama igual dos veces, ni siquiera a la misma persona,
es un sentimiento tan cambiante, tan vivo, que se manifiesta de forma única
entre dos personas y este a su vez va cambiando. Son precisamente estas como
"etapas" a lo que algunos se refieren como niveles y estas, muy
ampliamente se definen en tres que son complementarias entre sí.
RAYÁ:
"Nace a partir de una amistad, de conocer a alguien y,
eventualmente, considerarlo tu alma gemela. Para tener rayá necesitas
llegar a un nivel de confianza absoluta y entendimiento total con la otra
persona, es decir, partir de una amistad real.
AHAVÁ: Tiene
lugar "cuando tu mente y corazón se unen intensamente en un
sentimiento hacia otra persona, es estar enamorado al grado de querer estar con
una persona por el simple hecho de que su presencia te hace feliz y
comprometerte a estar junto a esa persona sin importar las circunstancias.
DOD:
"Es la parte física y/o sexual en una relación, similar a la
palabra griega eros, donde se desborda toda la pasión que tienen dos seres
humanos al estar juntos."
Me quedo hasta ahí, es muy tangible que quien lo
escribió hace a un lado al dod... podre dod... cuanta doble moral encontramos
en la suciedad... ah! no, perdón, sociedad. Es tan necesario para la
subsistencia de la especie que simplemente por eso para mí iría en primer
plano, aparte llevado y complementado con las otras dos partes "que bonito
es lo bonito". No tienen por qué estar peleados los conceptos aparte si se
complementan y ninguno lleva la batuta, sino que crecen juntos cuál es la
necesidad de seguir peleando con el mundo.
Entonces tenemos que el llamado "amor
verdadero" (si es que siquiera muy pocos han de ser capaces de
experimentar) está conformado por la amistad, el compromiso y la pasión.
Muy apegado al amor romántico, pero en lo personal
sigo en la creencia de que no hay amor ni más puro ni más grande que el de los
padres a sus hijos. Ya en otro lugar abordaré mis opiniones sobre la familia.
Para mí el amor, en todas sus facetas, toma vida en
tres planos que son los que conforman al ser humano: El cuerpo, la mente y el
espíritu (no pienso debatir esto, esta es la teoría con la que me quedo). Cada
parte tiene su propia memoria y su propia forma de expresar sus afectos, sus
gustos y disgustos y aún así conviven al mismo tiempo. Uno no puede hacer algo
sin que cada una de estas partes reciba un impacto similar pero ciertamente
diferente.
El amor debe ser tratado como algo vivo, sin lo cual
no podríamos vivir, como el agua, como el viento, como el fruto de la tierra.
Así mismo necesita de cuidados, de atenciones con cada relación que se tiene,
con la tierra, con el conocimiento y con lo etéreo; y es justo en este punto
donde para mi cobra sentido esta frase; "el amor es de todos y de
ninguno". El amor es capaz de poseer todo, pero nada ni nadie es dueño de
él, el que lo tiene está consciente de que nada le pertenece y eso lo hace
dueño y señor del universo entero.
Bajando de mi nube veamos cómo funciona en relación
con los demás seres humanos y para esto la psicología nos brinda de su luz:
EROS: Es el deseo sexual, la
pasión carnal del otro. Es un amor físico, la atracción, el encuentro, los
roces. Para aquel que es mayormente kinestésico esta forma de recibir afecto es
muy importante y seamos honestos, la mayoría de nuestras relaciones duraderas tienen mucho que ver con que seamos compatibles carnalmente hablando, alguien
que agrade a nuestros sentidos, a nuestro muy particular definición de belleza.
Sé que no soy la única que en algún momento se ha imaginado besándose con
alguien y más sin son amigos o hasta familiares. El instinto sabe hacerse oír,
incluso cuando no hay apetito sexual siempre necesitaremos del un abrazo, de un
apapacho, de una mano o un brazo para compartir el camino, de un hombro para
llorar las penas, no algo que se haga con cualquiera, dígase conocido,
familiar o amigo. El contacto y compatibilidad física es muy necesario para la
convivencia con nuestro entono.
¿Qué es lo que más recuerdas de alguien? ¿La primera
sensación que evocas? Unos labios, los besos, su sexo, su nombre, su aroma.
Todo es tan palpable, tan vivo que la piel reconoce la forma en que cada
persona le toca, la textura, el tono y cadencia de la voz, la particularidad de
cada parte donde despide su aroma, la forma y maneras de la otra persona.
No sé tú, pero a mí ya se me erizó la piel.
El amor del cuerpo se note de igual manera en sus
cuidados, en su protección y satisfacción. Tan poco me amaba que mi cuerpo se
terminó enfermando y ahora me reclama a viva voz cuando no lo atiendo; y así
como cuido mi cuerpo procuraré en mayor o igual medida el de los seres a mi
alrededor. Y además un cuerpo sano rinde más y mejor, con y sin albur.
FILIAL: Más apegado a los que
unos llaman el alma, para mí la mente o la parte cognitiva. la parte donde uno
genera los apegos, los juicios, los sentimientos, las emociones. Es aquí donde
uno dice si me atrae no sólo por como luce, sino por cómo es alguien, ahí uno
define el tipo de relación que se desea con los demás, es ahí donde uno decide
hasta donde está dispuesto a amar. Uno es capaz de soportar lo que sea por
amor, pero amor ¿a qué? al placer físico, al dinero, al trabajo, al prestigio,
al conocimiento, amor a algo o a alguien, Si encontramos buenas razones para
amar lo que nos place amar sin ver lo que estamos amando no es un razonamiento
consiente. Es aquí donde muchos nos perdemos, donde hacemos difícil y
complicado lo que es fácil y simple. La razón o las emociones se desbordan por
aquello a lo que hemos hecho objeto de nuestro amor; es aquí donde aprendemos a
expresar amor, a recibir amor y a ofrecer amor.
Muchas veces uno puede dejar pasar la poca atracción
física si encuentra a alguien cuyos pensamientos, razonamientos, sentimientos,
emociones y expresiones resuenen con las propias. Encontrar tal grado de
afinidad mental es poco común y es aquí donde el sentimiento de soledad encuentra
un refugio en otro y de repente se da cuenta que de repente ya no se está sólo.
Sientes a la persona a pesar de la distancia y el tiempo no debilita esa
relación.
Lo único malo es que cuando la mente esta nublada y
los sentimientos desenfrenados en consuelo no se haya en ningún lado. La mente
es ese intermediario entre la mente y el espíritu y si este filtro está roto o
tapado el equilibrio tiende a perderse y uno empieza a buscar llenar los huecos
y a destapar las acumulaciones. La neurosis y el estrés son claros síntomas de
que algo no está funcionando adecuadamente.
De esta forma de amar nacen los detalles, el tiempo
que se la al otro y la importancia de cada momento, es menos tangible pero más
significativo y más frágil, más social. Aquí se busca la protección, el apoyo,
la comprensión, el poder ser uno mismo sin tener que aparentar, Es la intimidad
de sentirse desnudo y seguro frente a alguien sin necesidad de quitarse la
ropa.
ÁGAPE: Más propios del espíritu,
no tiene fuerza en si mismo más que la fortaleza, que acepta todo, que lo da
todo sin esperar nada a cambio. Es capaz de entregar una flor hasta aquel que
le ha perjudicado. Es la dimensión más profunda del amor, dónde se construye el
amor eterno. De ahí nacen la verdadera gentileza y generosidad, porque a pesar
de no tener nada es capaz de ofrecer y de dar el ciento por uno. No hace
distinciones, no toma bandos, no da esquinas, no conoce otra cosa que no sea
amar y por eso muchas veces es valiente aunque su mente este plagada de miedos
y prejuicios, Un espíritu sano guía sin controlar ni manipular primero a su
cuerpo y a su mente y luego a su familia, se sabe tan dueño de sí mismo que es
capaz de darse sin medidas y tan ajeno que se cuida como el que lleva algo
prestado a cuestas.
"Yo soy de mi amado,
y mi amado es mio"
¿Cuándo fue la última vez que tomé algo sin la
necesidad de poseer, porque tenía la plena convicción de que era tan mío como
de los demás? Tengo lo que necesito y lo que necesite llegará. Es en esta parte
donde se ama por el simple hecho de ser y nos sentimos amados por la misma
causa.
Este tipo de amor sabe que la palabra tiene vida,
que cada sonido y su resonancia aún menos perceptible que lo que vemos, que lo
que sentimos tiene aún más poder que todos los demás gestos combinados, pero es
tan frágil que tiene que ir acompañado de todos y cada uno de ellos.
Ninguna definición se niega a la otra, se
complementan, se necesitan y este tipo de amor es aplicable a todas las
relaciones.
Espero
que les gustara. Disfruté escribiéndolo. LOS AMO <3 HASTA OTRA ALBA <3


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