Terminando con este tema, que no se tú, pero a mi me ha dejado mucha tarea, abordaré la herida de la injusticia, y mejor callo, ya que cada que digo que no he sufrido o vivido alguna, ¡MOCOS! llegan los recuerdos y las piezas encajan en su sitio.
Últimamente, en estos días, mi vida ha tomado unos giros interesantes y sutiles, muy sutiles, pero importantes y tengo en estos momentos esas ganas locas de llorar, pero lo chistoso es que el pecho no duele, la garganta no esta cerrada y las lágrimas no nacen... esto es algo nuevo para mi, en otros tiempos, en estas circunstancias estaría hecha un mas de llanto en el mejor de los casos, o enojada o con dolor de pecho o con la garganta claramente cerrada impidiendo el llanto, pero no.
Injusticia... ¿lo ha sido la vida? Ya con la certeza de que todos mis reclamos no van a al hombre, sino, a esa sabiduría superior, me cuesta trabajo alzarlos... pero no quiere decir que no los tenga. Y van brotando las lágrimas. Hoy no hablaré de mi pasado lejano, no. En esta ocasión quiero tratar los días que apenas pasaron.
¿De que tendría que quejarme? Pareciera que no tendría motivo alguno, pero los hay... no soy de las que reaccionan des-proporcionadamente por fuera a grito pelado, de los que por cualquier cosa alzan la voz en nombre de todos por que algo no les cuadra, así bien grillero el asunto, ya no... de hecho mi voz a luchado por salir de ese encarcelamiento en que la tenía, ya me permito cometer errores, porque no nací sabiendo y aún hay demasiado que puedo saber, porque no conozco mucho, sólo esa falsa perfección que me ha impuesto la sociedad (mi madre con su concepto de lo que debe ser una mujer y cómo llegar a serlo) a la que tengo que aspirar; pero no es la perfección para la que fui creada para alcanzar. Nací para ser yo... y para eso tengo que luchar a diario con mi "debe de ser" y mi "YO sé como" o peor:: "YO debería saber cómo", dejar de ser tan intransigente e intolerante con las personas y en especial conmigo misma... a defender a la verdadera yo.
Y este ejercicio es parte de este trabajo. Para aclararlo un poco más les dejaré las características de las personas que viven en esta herida:
2. Ordenado y compulsivo.
3. Autoexigente y perfeccionista.
4. Quiere ser bueno.
5. Duro consigo y los demás.
Enfermedad común: Muscular contracturado, las ITIS, Vista deficiente.
Emoción adictiva: Enojo, Ira.
Cualidad Mayor: Confiable, ordenado, puntual, trabajo de estructurar y ordenar.
Y no les he mencionado que sufro de una distrofia unilateral en el ojo izquierdo y de niña fui miope... caray, nada más de pensar el grado de presión en el que me encontraba en esos ayeres... Pero el día de hoy, justo cuando las lágrimas aún no encuentran su escape, pensando en lo injusto de la vida, en la iniquidad social que no se sacia, y que parece que cualquier racimo de felicidad y goce... te lo arrebata, aún desde antes de que llegue a tus manos.
Pero hoy sé, que no hay porque tomar la lucha personal. He visto tantas veces que las personas reciben lo que dan más temprano que tarde y que llega lo que tiene que llegar a aquel que sabe esperar con esa seguridad de que su labor será recompensada. Hay pequeños pago, pequeños bonos... pero lo de ayer no sabría clasificarlo (vuelvo al que una misma situación puede tocar todos tus puntos débiles).
Saliendo con la persona a quien fue destinado el poema de la segunda publicación de este blog... que agarra y me diga que le presente a mi amiga... lo fue todo y me encabroné al instante, después de checar otra vez todo lo LINDA persona que puedo ser por mis heridas... no he podido llorar... ni enojarme... Al mismo tiempo el zapato me había hecho una gran herida por la larga caminata y como son nuevos siguen duros... dejé todo el zapato sangrado... no reaccioné, trabajé.
Horas paseando a tu lado
pensando que el miedo estaba olvidado
no que ya no esperaba nada
sino que ya era capaz de luchar por lo mio.
Andando de tu mano
al ritmo de las hojas de otoño
sin pensar siquiera
que habrían de tocar el suelo.
En un instante cobró sentido
toda la conversación segmentada que tuvimos
un instante reveló al traidor
que de bajo de todo solo había una intención.
No diré "no lo he hecho"
o que "no tuve ganas de echarle a perder
toda la fina telaraña
que con tanto cuidado, hilo tras hilo, creó".
En un instante volví a vivir,
no una, varias situaciones que igual dan de si
un instante me dejó ver
que podría hacer para arrancar esa raíz...
Pero no lo hice
calle mis negras intenciones
y antes que en mi
pensé en verla sufrir lo que pasé
Cada llanto que esa sonrisa me dio
cada sueño que le entré y que se guardó
por no decir que sin más los tiró
y que cómo si nada planea su próxima incursión.
Creí de nuevo que no podía luchar
pero ahora había algo distinto, él no era mi protector
quería ser una vez más mi verdugo
pero el juez al dar su veredicto falló a mi favor.
Aunque un día lo cambié
por aquel que estaba justo enfrente de mi
tomó y junto cada pedazo
y me regaló algo de incalculable valor.
Todo porque le he dicho que si
cuando él sabe que mi ser no quiere hacerlo
porque me hace ser fiel
a esta humanidad que tanto me traicionó
En son de justicia herí
a quien amaba, por que también me hirió
pero hoy, hoy no.
Mi zapatos pueden estar sangrando
pero hoy ...
hoy no te hago dueño de mi dolor.
Ni mi dolor
ni mi alegría
ni mi fuerza
ni mi corazón
Hoy tú no eres mi dueño
hoy tengo un nuevo rey, un nuevo señor
que por algo nos dejó
y por algo, ir más allá, no nos lo permitió.
Soy dueña de mi
y responsable de mi interior
tengo poca sabiduría
pero me sé rica en amor.
La herida fue superficial, pero ahora no la dejé infectar, es algo bueno, si no dejaría que mi mejor amiga pasara lo que pasé... porque me afano a estar con la misma persona que lo provocó. Tres puertas se cerraron ese día... pero no mi corazón.
Ok... después de leer este pequeño gran debralle les dejaré una canción.
Ciao! Besitos! Bye!!!
A él le gusta la lluvia, a ella los días de sol
y cada que salían
eran días nublados de húmedo calor.
sí había vida...
no creció...

